La silla Ogo, una ayuda para la gente discapacitada

Kevin Halsall es un ingeniero que tras ver a su amigo Marcus sufrir por un accidente de esquí que lo dejó parapléjico se las ingenió para crear este perfecto proyecto para ayudar a las personas minusválidas.

La silla Ogo está diseñada para que pueda utilizarse sin necesidad de utilizar las manos. En su lugar el usuario sólo deberá desplazar su peso hacia el lado al que desee ir, y la silla responderá para moverse en esa dirección, actuando como un Seaway, la silla Ogo ofrece una mayor libertad de movimiento y interacción al dejar las manos libres.

Ogo se controla con el movimiento del peso de quien está encima, pero también dispone un joystick para moverla con mayor precisión y unas asas a los lados para que las personas sin control en la zona abdominal puedan inclinarse hacia los lados para poder utilizarla. Además dispone de un freno de mano para poder realizar tareas sin miedo a inclinarse provocando un movimiento no deseado.

Según palabras del propio Kevin, cuanto más se introducía en el mundo de las personas discapacitadas más consciente era de lo desatendidas que estas estaban. Fueron esas necesidades y opiniones de la gente que Kevin entrevistaba de las que saco ventaja para ayudar a las personas discapacitadas a hacer de su vida una vida más cómoda.