4 de febrero - Día Mundial contra el Cáncer.

1. No fume

No decimos que fumar venga seguido de adquirir cáncer, lo corroboramos. Fumar se ha relacionado con varios tipos de cáncer, incluidos el cáncer de pulmón, la boca, la garganta, la laringe, el páncreas, la vejiga, el cuello uterino y el riñón. Masticar tabaco se ha relacionado con el cáncer de la cavidad oral y el páncreas. Incluso si no fuma, la exposición al humo podría aumentar su riesgo de cáncer de pulmón.

Evitar el tabaco, o decidir dejar fumar, es una de las decisiones de salud más importantes que puede tomar. También es una parte importante de la prevención del cáncer. Si necesita ayuda para dejar de fumar, consulte a su médico sobre los productos para dejar de fumar y otras estrategias para dejar de fumar.

2. Tenga una dieta saludable

Aunque realizar selecciones saludables en el supermercado y durante las comidas no puede garantizar la prevención del cáncer, podría ayudar a reducir el riesgo. Considere estas pautas:

Coma muchas frutas y verduras. Base su dieta en frutas, verduras y otros alimentos de fuentes vegetales o legumbres.

Evite la obesidad. Coma más ligero eligiendo menos alimentos altos en calorías, incluyendo azúcares refinados y grasas de origen animal.

Si elige beber alcohol, hágalo con moderación. El riesgo de varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de mama, colon, pulmón, riñón e hígado, aumenta con la cantidad de alcohol que toma y el tiempo que lleva bebiendo regularmente.

Limite las carnes procesadas. Un informe de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, la agencia contra el cáncer de la Organización Mundial de la Salud, concluyó que comer grandes cantidades de carne procesada puede aumentar ligeramente el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Además, las mujeres que consumen una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra y nueces mixtas podrían tener un riesgo reducido de cáncer de mama. La dieta mediterránea se centra principalmente en alimentos a base de plantas, como frutas y verduras, cereales integrales, legumbres y nueces. Las personas que siguen la dieta mediterránea eligen las grasas saludables, como el aceite de oliva, sobre la mantequilla y el pescado en lugar de la carne roja.

3. Mantenga un peso saludable y sea físicamente activo

Mantener un peso saludable puede reducir el riesgo de varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de mama, próstata, pulmón, colon y riñón.

La actividad física también cuenta. Además de ayudarlo a controlar su peso, la actividad física por sí misma podría reducir el riesgo de cáncer de mama y cáncer de colon.

Los adultos que participan en cualquier cantidad de actividad física obtienen algunos beneficios de salud. Pero para obtener importantes beneficios para la salud, esfuércese por obtener al menos 150 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada o 75 minutos a la semana de actividad física aeróbica vigorosa. También puede hacer una combinación de actividad moderada y vigorosa. Como objetivo general, incluya al menos 30 minutos de actividad física en su rutina diaria, y si puede hacer más, incluso mejor.

4. Protéjase del sol

El cáncer de piel es uno de los tipos más comunes de cáncer, y uno de los más prevenibles. Pruebe estos consejos:

Evite el sol del mediodía. Manténgase alejado del sol entre las 10 am y las 4 pm, cuando los rayos del sol son más fuertes.

Quédate en la sombra Cuando esté afuera, permanezca a la sombra tanto como sea posible. Gafas de sol y un sombrero de ala ancha ayudan, también.

Cubra las áreas expuestas. Use ropa ajustada y suelta que cubra la mayor parte de su piel como sea posible. Elija colores brillantes u oscuros, que reflejen más radiación ultravioleta que los pasteles o el algodón blanqueado.

No escatime en protector solar. Use cantidades generosas de protector solar cuando esté afuera y vuelva a aplicar con frecuencia.

Evite las camas de bronceado y las lámparas solares. Estos son tan dañinos como la luz solar natural.

5. Estar inmunizado

La prevención del cáncer incluye protección contra ciertas infecciones virales. Hable con su médico sobre la inmunización contra:

Hepatitis B. La hepatitis B puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de hígado. La vacuna contra la hepatitis B se recomienda para ciertos adultos de alto riesgo, como adultos que son sexualmente activos pero no en una relación mutuamente monógama, personas con infecciones de transmisión sexual, usuarios adictos a drogas intravenosas, hombres que tienen sexo con hombres y atención médica o pública como trabajadores en centros de salud que podrían estar expuestos a sangre o fluidos corporales infectados.

Virus del papiloma humano (VPH). El VPH es un virus de transmisión sexual que puede provocar cáncer cervical y otros cánceres genitales, así como cánceres de células escamosas de la cabeza y el cuello. La vacuna contra el VPH se recomienda para niños y niñas de 11 y 12 años. También está disponible tanto para hombres como para mujeres de 26 años o menos que no tuvieron la vacuna cuando eran adolescentes.

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